Malas noticias para los empleados de IAV. La empresa alemana, participada al 50% por Volkswagen, se encuentra sumida en una profunda transformación que se saldará con el despido masivo de más de 2.000 de los empleados que conforman su plantilla.
La decisión de la firma del sector de la automoción llega después de que haya alcanzado una acuerdo con el sindicato IG Metall y el comité de empresa para efectuar el ajuste laboral a través de un programa de bajas voluntarias.
La empresa alcanza una acuerdo con el sindicato IG Metall y el comité de empresa para efectuar el ajuste laboral a través de un programa de bajas voluntarias
Según recoge la prensa alemana, mientras IAV atraviesa una situación delicada, Volkswagen está negociando la venta de su participación a la consultora estadounidense Accenture.
Despido masivo en Volkswagen
El grupo alemán del sector de la automoción tampoco pasa por el mejor de sus momentos. Recientemente, ha salido a la luz que Volkswagen tiene intención de reducir en hasta 100.000 puestos de trabajo su plantilla en todo el mundo a lo largo de los próximos cinco años.

Más allá de los despidos de trabajadores, el grupo también está barajando el cierre de cuatro plantas de producción repartidas por el país germano. Entre las fábricas pendientes de cierre se encuentran las instalaciones ubicadas en las ciudades alemanas de Hannover, Zwickau y Emden, a las que se sumaría una planta situada en Neckarsulm.
Volkswagen había anunciado un despido masivo de 50.000 trabajadores para 2030 en Alemania con el objetivo de lograr un ahorro neto anual superior a los 6.000 millones de euros para final de la década
Ante este escenario, el grupo se ha limitado a señalar que desarrollar coches en Alemania, fabricarlos en Europa y exportarlos al resto del mundo es un modelo de negocio que no está funcionando para todas sus marcas.
«Para seguir teniendo éxito en estas condiciones, tenemos que evolucionar«, ha destacado Volkswagen para acabar haciendo hicapié en la importancia de elevar significativamente la competitividad. «Requiere un enfoque más preciso y una disciplina más estricta en materia de costes e inversiones», ha apuntado.
Anteriormente, Volkswagen ya había anunciado un despido masivo de 50.000 trabajadores para 2030 en Alemania, una decisión con la que esperaba conseguir un ahorro neto anual superior a los 6.000 millones de euros para final de la década. También planea recortar sus inversiones en un 15%, hasta algo más de 130.000 millones de euros.
Transformación del sector del automóvil
Precisamente, en el marco del proceso de transformación que está viviendo el sector de la automoción, la dirección de Volkswagen optó por recortar de forma progresiva la mitad de sus modelos automovilísticos para concentrar las inversiones y los recursos en los productos que aporten un mayor valor añadido a los clientes y el grupo.
De esta manera, se propone reducir la complejidad de la cartera de productos, pero también conseguir una mayor alineación de la oferta, las tecnologías y el desarrollo con los mercados regionales». A la vez, unificará las principales áreas tecnológicas, arquitecturas electrónicas y entornos de software para «satisfacer» las necesidades específicas de los mercados occidental y oriental.

También prevé reducir el número de vehículos a fabricar por año para adaptarlo «a la demanda» hasta los nueve millones y revisar sus inversiones. Por ejemplo, ha cerrado la venta de la participación mayoritaria de «Everllence», que aportará 7.400 millones de euros en efectivo.
«Nuestro objetivo es claro: para 2030 convertiremos al grupo en la empresa automovilística más atractiva del mundo: con marcas icónicas, productos inspiradores, tecnologías líderes, sólidos resultados financieros, un comportamiento fiable en los mercados de capitales y un espíritu de equipo en acción», zanjó el consejero delegado de Volkswagen, Oliver Blume.


