Decenas de supermercados de Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda, Países Bajos, Estonia y Finlandia sufrieron un ciberataque en la madrugada del lunes, que alteró los sistemas de refrigeración de los frigoríficos y de los congeladores tras activarse el modo descongelación. El aumento repentino de las temperaturas provocó inevitablemente que muchos alimentos se echaran a perder, causando además un daño importante a las empresas y a la sociedad en su conjunto.
Este ataque se suma al ocurrido en cientos de supermercados de Francia hace apenas unas semanas, ya que el modus operandi ha sido el mismo. Ante esta situación, se ha puesto de manifiesto la posibilidad de que esta oleada, que ya ha afectado a distintos puntos de Europa, llegue a España.
Los ciberataques amenazan a los supermercados españoles
Sancho Lerena, experto en seguridad y monitorización, y CEO de la tecnológica española Pandora FMS, ha señalado en unas declaraciones que recoge Financial Food que «como el resto de Europa, y más con la dependencia IT que tenemos, España es una posible víctima de casos similares en el futuro»
De esta manera España podría sufrir un ataque similar, que tiene como objetivo provocar pérdidas millonarias y problemas de suministro en vez de robo de datos, pero tiene un gran impacto.
Un ciberataque de este estilo podría afectar tanto al sector de la alimentación como al del retail o al de la logística, todos ellos en «plena implantación de la digitalización».
«Cuando hablamos de cómo podría afectar un ciberataque a estos sectores, nos referimos a que se pueden paralizar las rutas, los pedidos, el control de stock o el mantenimiento de los alimentos. Un ciberataque, o simplemente una saturación del sistema que produzca su caída, implicaría paralizar toda la cadena de suministro», ha puntualizado Lerena.
Bajo su punto de vista, para tratar de evitarlo, «hay que reforzar los sistemas con diferentes proveedores, monitorizar las estructuras IT y estar preparados para saber aislar la incidencia en caso de que ocurra».

Los atacantes tomaron el control remoto, elevaron las temperaturas y miles de productos se estropearon, provocando pérdidas económicas para las cadenas de distribución, además de poner en peligro el abastecimiento de millones de personas.
En el caso de Francia, el ataque afectó a los sistemas de refrigeración Danfoss, lo que dejó claro que «no es seguro que todo un sector dependa de un mismo proveedor». Además, Lerena apuntó que «es necesario que haya más alternativas por si se produce un fallo como este».
En este sentido, el experto recalcó que «es bueno que se monitorice un asunto como la energía, pero no puede ser que todos monitoricen con el mismo sistema sin una alternativa por si hay una caída o un ciberataque».
Por otro lado, ha recordado que últimamente se han producido varios casos de robo de datos a clientes o de paralizar rutas logísticas, pero que «este ciberataque ha buscado lastrar los suministros de la población», algo que ha tildado de «mucho más grave y peligroso, y que pone en alerta a todo el sector».

Sancho Lerena concluye que las empresas del sector deberían reforzar sus sistemas de ciberseguridad para estar preparados ante cualquier ataque a sus supermercados. «Es necesario que las compañías del sector se refuercen en el ámbito de la ciberseguridad. Muchos procesos ya están digitalizados y no contar con sistemas que monitoricen toda esa estructura es un peligro. Y no basta con tener sistemas de defensa, sino que deben estar actualizados y coordinados entre sí. Quien no sepa si cumple con estos requisitos, debe pedir ayuda a especialistas antes de que sea tarde».


