Netflix cierra su tercer trimestre ganando más que hace un año, aunque las previsiones para los próximos meses han enfriado las expectativas del mercado.
La plataforma elevó un 44% su beneficio neto, hasta los 3.664 millones de dólares, pero anticipa unas ganancias menores a las esperadas para final de 2026. Con los datos sobre la mesa, la plataforma ha recortado en 3000 millones su objetivo de ingresos por publicidad para este año.
Sin embargo, las cuentas del tercer semestre no muestran signos claros de flaqueza en el negocio de la americana. Los ingresos en término interanual aumentaron un 11,8% hasta los 12874 millones de dólares, mientras que el margen operativo escaló al 34,6%, frente al 28, 2% de un año antes. El beneficio operativo creció un 37% hasta los 4.459 millones.
Por ello, no son los resultados de su tercer trimestre los que han encendido las alarmas del mercado, si no las previsiones, lo que ha provocado un desplome de sus acciones del 6% al cierre de ayer en Wall Street.
Netflix espera cerrar 2026 con unos ingresos de 51.100 millones de dólares, un 13% más que en el ejercicio anterior y con un margen operativo del 31,5%, frente al 29,5% de 2025.
Hasta ahí bien. Son las previsiones de sus ingresos por publicidad, revisados a la baja por la compañía las que han hecho saltar las alarmas. La plataforma ha reducido sus expectativas de 3.000 a 2.700 millones de dólares su previsión, un 10% menos de su objetivo inicial.

Preocupación por los suscriptores de Netflix
La reacción refleja las dudas sobre la capacidad del gigante del streaming para mantener el ritmo de crecimiento en un mercado cada vez más atomizado, especialmente en el ritmo de suscriptores.
Según datos de la firma de análisis de datos Antenna recogidos por Reuters, la plataforma no sumó nuevos abonados en términos netos en ninguno de los meses de 2026. Netflix, por su parte, rebaja el tono y afirma que en dichos datos no se tienen en cuenta las suscripciones contratadas a través de paquetes de terceros.
La presión que ejercen otras plataformas como Youtube y Tik Tok por las audiencias está forzando un viraje en la estrategia de Netflix, que explora nuevas vías orietadas a los videojuegos y los pódcats, según fuentes cercanas.
En paralelo, la compañía se encuentra reorganizando su división de contenidos. La semana pasada, Netflix anunció el despido de unos 1.000 trabajadores, alrededor del 6% de su plantilla y su mayor recorte desde 2022.
Según informó Bloomberg, la mayor parte de las salidas se concentrarán en las áreas de producto, tecnología, asesoría jurídica y recursos humanos. En un mensaje interno, los codirectores ejecutivos, Greg Peters y Ted Sarandos, defendieron la solidez del negocio, aunque justificaron la necesidad de concentrar recursos en las áreas con mayor potencial de crecimiento e innovación.
El codirector ejecutivo Ted Sarandos ha defendido que la prioridad pasa por mejorar la oferta de series y películas para convertir Netflix en un servicio imprescindible para sus usuarios.
Así, la compañía considera que puede elevar el nivel de su catálogo sin acometer un cambio fundamental de estrategia, aunque admite que su desempeño en su mercado madre, Estados Unidos será una de las asignaturas a abordar en el próximo ejercicio.


