Francia liberará 10 millones de barriles de diésel de sus reservas estratégicas para tratar de contener el precio de los carburantes, según ha anunciado este jueves el primer ministro francés, Sébastien Lecornu.
La medida forma parte de la respuesta del Gobierno al encarecimiento de la energía y llega en paralelo al anuncio del G7 de poner en circulación 100 millones de barriles de reservas.
Lecornu ha defendido que Francia utilizará ahora unas reservas que fueron acumuladas precisamente para hacer frente a situaciones de escasez.
«Las generaciones anteriores constituyeron estas reservas para hacer frente a situaciones de escasez. Nosotros vamos a utilizarlas de una manera nueva para influir en los precios», ha señalado.
El primer ministro calcula que la operación permitirá reducir el precio del diésel entre 0,12 y 0,18 euros por litro, al tratarse de barriles adquiridos antes del estallido de la guerra y, por tanto, a precios inferiores a los actuales.
La decisión se produce en un escenario de fuerte encarecimiento del petróleo, con el Brent por encima de los 100 dólares por barril, y mientras el Gobierno francés trata de contener el impacto de los carburantes sobre hogares y empresas.
Un año para reponer las reservas
Asimismo, Lecornu ha advertido de que la liberación no supondrá poner en riesgo la seguridad de suministro del país. Los volúmenes estarán regulados y los operadores dispondrán de hasta un año para reponer las reservas utilizadas.
«Los precios mundiales seguirán evolucionando, como saben y pueden comprobar, pero de este modo podremos amortiguar parte del impacto», ha explicado el primer ministro.
A su juicio, la medida permitirá ganar margen para reducir la exposición de Francia a las oscilaciones del mercado internacional del petróleo.
El Ejecutivo también vincula la actuación al impacto que el encarecimiento de la energía está teniendo sobre el sector agrícola, uno de los colectivos más afectados por el aumento de los costes de los carburantes.
Ayudas para los agricultores
La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, por su parte, ha anunciado un paquete específico de apoyo al campo. Entre las medidas figura un préstamo a interés cero de hasta 2.000 millones de euros y la apertura de un fondo de ayuda de 21 millones de euros.
Estas actuaciones se suman a las medidas que el Gobierno francés está poniendo sobre la mesa mientras se intensifican las protestas en distintos puntos del país, incluidas las movilizaciones estudiantiles.
La intervención sobre las reservas busca así actuar directamente sobre uno de los principales componentes del coste energético, aunque su efecto final sobre los precios en las estaciones de servicio dependerá también de la evolución del mercado internacional del petróleo.


