El Gobierno español se abre por primera vez a que la compañía italiana Coricelli compre la aceitera española Deoleo, el mayor productor de aceite de oliva del mundo y propietario de marcas como Carbonell, Koipe y Hojiblanca. Tras el anuncio, Deoleo ha caído en Bolsa un 2%.
Hasta ahora, el Ejecutivo había mostrado su preferencia por que la compañía permaneciera en manos españolas. Sin embargo, ahora ‘traiciona’ a Dcoop, la candidata andaluza, que ha pedido en repetidas ocasiones su intervención para evitar que Deoleo, clave para la economía española, caiga en manos extranjeras.
Según adelanta Bloomberg, tres funcionarios cercanos al proceso de compra han trasladado que el Ejecutivo considera a Farmers Elite como el comprador mejor posicionado para hacerse con la aceitera.
La postura de Moncloa supone un cambio respecto a las declaraciones realizadas por el ministro de Agricultura, Luis Planas, quien había señalado que era preferible que Deoleo quedara en manos de un comprador español.
«La posición del Gobierno sería favorable a que el posible adquirente fuera una entidad española, en el marco del cuadro legal vigente y el cumplimiento de las condiciones de mercado», señalaron el pasado 27 de agosto fuentes del ministro.
Aunque exigían una intervención más radical, como ocurrió en su momento con Talgo, Dcoop agradeció las declaraciones del Gobierno.
Sin embargo, ahora cambian de opinión y complican el camino para la cooperativa andaluza liderada por Antonio Luque.
Faltan candidatos claros
Los representantes del Gobierno creen que, a su pesar, no existen actualmente candidatos españoles claros con la capacidad financiera suficiente para llevar a cabo la operación.
La operación de venta se había acelerado especialmente durante el mes de agosto. Coricelli, con sede en Spoleto, irrumpió en la fase final del proceso con una oferta de 500 millones de euros, por encima de los 470 millones que había puesto sobre la mesa Dcoop, y reclamó además exclusividad para negociar hasta el cierre. En aquel momento, fuentes próximas al proceso apuntaban a que la venta podría quedar resuelta a finales de agosto.

En cualquier caso, las fuentes del Gobierno citadas explican que podrían llegan a exigir una serie de condiciones en caso de que la operación avance, como el mantenimiento del empleo o de la actividad de refinado en España.
Deoleo está controlada por fondos de capital riesgo. CVC Capital Partners posee más del 50% del capital desde 2014, mientras que Alchemy Partners mantiene también una participación significativa. Ambos fondos han confirmado su interés en vender su participación en la aceitera.
La aceitera cerró 2025 con unos ingresos de 821 millones de euros, un 18% menos que el año anterior, después de la «normalización de la producción y la recuperación del consumo», según explicó la propia compañía.
Frenar la venta
En las últimas semanas, diversas instituciones, de todos los colores y banderas, han estado presionando al Gobierno para que intervenga en la fase final del proceso de venta, con el argumento de defender el interés nacional.
Dcoop tenía el foco en la defensa de los intereses nacionales ante la posibilidad de que el comprador sea de otro país, y confiaba en que el Ejecutivo pudiera intervenir si finalmente un grupo extranjero se impone en la puja, como ya hizo en su momento con Talgo.
Sin embargo, el ambiente de la cooperativa agroalimentaria es cada vez más pesimista. El silencio de CVC y Alchemy, la falta de apoyos sólidos por parte del Gobierno y el anuncio del acuerdo de Coricelli con UniCredit para gestionar la deuda han hundido el ánimo en la cooperativa española. Internamente, ya dan por perdida la compra.


