Carrefour ha recortado este martes sus previsiones de ganancias anuales, achacándolo a una «situación sin precedentes» en Francia, ya que los disturbios, los saqueos y los toques de queda aumentaron los costes y perturbaron la actividad comercial en sus tiendas.
La cadena de supermercados de origen francés ha afirmado que ahora espera un crecimiento «estable o ligeramente positivo» en el beneficio por acción ajustado de 2026, tras haber pronosticado anteriormente un crecimiento de un porcentaje de un solo dígito alto. También prevé un ligero descenso del flujo de caja libre en comparación con 2025, según ha recogido Reuters.
Carrefour ha señalado que los disturbios están minando la confianza de los consumidores, que ya se encontraba debilitada debido a los elevados precios del combustible, y que están reduciendo la afluencia de clientes a sus tiendas justo cuando comienza el importante periodo comercial del cuarto trimestre.
«Los costes directos ascienden a varias decenas de millones de euros… en mercancía robada o destruida, tiendas dañadas, equipamiento dañado, y además están las tiendas que nos hemos visto obligados a cerrar», ha declarado a los periodistas el director financiero de Carrefour, Matthieu Malige. «En las próximas semanas seguiremos viéndonos afectados, ya que algunas tiendas tienen que cerrar antes debido a los toques de queda y, en términos más generales, creemos que nos encontramos en una nueva situación marcada por una profunda incertidumbre para nuestros clientes», ha añadido, según ha recogido Reuters.
Tiendas afectadas
Malige también ha señalado que 50 tiendas de Carrefour se vieron directamente afectadas por los disturbios y que muchas más cerraron como medida preventiva, incluso el domingo y el lunes. No obstante, se ha negado a facilitar el número total de tiendas cerradas.
Los costes han aumentado debido a las medidas adoptadas por las tiendas para protegerse, incluida la contratación de guardias de seguridad externos, ha señalado Malige.
Como consecuencia, Carrefour ha anunciado que reduciría su inversión en Francia, recortando su previsión de gasto de capital para el año de 1.700 millones de euros a 1.600 millones de euros (unos 1.800 millones de dólares).
La cadena minorista se estaba preparando para iniciar sus campañas de rebajas del Black Friday en los próximos días.


