
Volotea ha solicitado al Gobierno el aplazamiento del pago de 70 millones de euros derivados de los derechos de emisión de CO2 que debe desembolsar en el transcurso de este año. Por el momento, el Ministerio para la Transición Ecológica ha rechazado la petición.
La negativa del Gobierno llega en un momento marcado por la protección en los juzgados españoles de la aerolínea fundada por Carlos Muñoz y Lázaro Ros a través de la petición de su plan de reestructuración después del impacto que ha tenido en su actividad la subida del precio del combustible a raíz de la guerra en Oriente Medio.
Volotea pide una prórroga
La aerolínea, que ha señalado que está afrontando un déficit de tesorería, debía desembolsar 70,6 millones de euros a finales de septiembre en concepto de derechos de emisión de CO2, según se desprende de una resolución emitida por la High Court of Justice de Reino Unido, recogida por El Economista.
Volotea ha remarcado que no puede pagar el importe y ha apuntado que el Gobierno de España ha denegado su solicitud de aplazar la obligación de pago.
Más allá de la prórroga la resolución revela que dos acreedores se habían dirigido por escrito a Volotea para conocer con exactitud el estado de la compañía. El documento no identifica a los acreedores, si bien sí concreta que uno de ellos reclamó información sobre las condiciones de cualquier reestructuración en España y se reservó sus derechos bajo un contrato sujeto a la normativa británica.
El proceso de protección judicial emprendido en Reino Unido representa un escudo ante la ejecución de garantías, pero también las solicitudes de liquidación. La resolución concreta que la aerolínea Volotea opera 41 aviones Airbus A319 y A320 bajo 41 contratos de arrendamiento distintos.
De esta manera, la aerolínea podrán impulsar una reestructuración que afectará a la banca y a la SEPI, si bien su deuda no entra en el perímetro del plan. Con todo, la fecha límite para alcanzar un acuerdo concluye en diciembre y cuenta con la posibilidad de solicitar una prórroga de tres meses, siempre y cuando los acreedores que representen más del 50% del pasivo estén conformes.
Delicada situación
En España, Volotea se acogió recientemente al preconcurso de acreedores ante el Juzgado de lo Mercantil número 9 de Barcelona con el objetivo de blindar la reestructuración de la deuda contraída y esquivar el concurso de acreedores. Los planes de la aerolínea pasan por terminar las negociaciones antes de que acabe el año.
Volotea ha sufrido un impacto de unos 150 millones de euros por el auge en el coste del combustible al calor del conflicto en Oriente Medio, lo que le ha llevado a querer reducir la flota de aviones hasta la treintena, una decisión que se estima que comportará un ajuste laboral de 50 empleos en las oficinas situadas en Barcelona.
Reducir los números rojos
Las previsiones de Volotea para el año pasan por unas pérdidas de 33 millones de euros, lo que supone recortar los números rojos de más de 62 millones de euros registrados un año antes, atribuidos a impactos extraordinarios vinculados a la revisión de determinados activos fiscales y ajustes en las reservas de conversión de divisa
Volotea espera registrar unas pérdidas de 33 millones de euros en 2026, lo que supone recortar los números rojos de más de 62 millones de euros
La acumulación de pérdidas en los últimos años ha desencadenado un patrimonio negativo de 77,5 millones de euros. Entre los principales inversores de Volotea se encuentra Aegean Airlines, la mayor aerolínea de Grecia y socio comercial de la empresa desde 2021, así como PAR Capital, socios estratégicos tras completar un plan de refuerzo de capital hace algunos años.
