
Telefónica abre una batalla en Reino Unido por las operaciones de consolidación en el mercado de las telecomunicaciones. El CEO de su filial Virgin Media O2 (VMO2), Lutz Schuller, ha enviado una carta al Gobierno británico para protestar por el movimiento anunciado por British Telecom (BT) para hacerse con la operadora TalkTalk. La teleco española —que acaba de sufrir un duro freno del regulador, aunque provisional a la compra de Netomnia— exige que se examine a fondo la adquisición de su rival y pide un proceso competitivo.
Schuller ha enviado una carta a la secretaria de Estado británica de Cultura, Medios y Deporte, Lisa Nandy, para cuestionar el proceso que ha permitido a BT hacerse con los negocios de consumo y mayorista de TalkTalk.
BT ha acordado pagar 400 millones de libras por los negocios de consumo y mayorista de TalkTalk y PlatformX Communications (PXC), sin asumir su deuda, tras entrar esta en concurso de acreedores. La operación evita una liquidación desordenada de la compañía, que atravesaba graves dificultades financieras.
TalkTalk cuenta con unos 2,5 millones de clientes y su negocio mayorista presta servicios a organizaciones y empresas que dependen de sus conexiones.
Schüler admite que TalkTalk necesitaba una salida urgente, ya que la compañía atravesaba graves dificultades financieras y su caída podía dejar en el aire las comunicaciones de millones de clientes, incluidos usuarios vulnerables y servicios esenciales.
No obstante, el CEO de VMO2 (controlada por Telefónica y Liberty Global) diferencia entre mantener el funcionamiento de la empresa y validar que sea BT la que se quede definitivamente con el negocio. Situación por la que el Gobierno británico, no aún el regulador, se ha pronunciado positivamente.
En esta línea, Schuller ha defendido en su perfil de LinkedIn que se produzca un proceso adecuado que «no solo entregue las llaves a un incumbente dominante, pasando por encima de las normas de competencia» y sostiene que no hacerlo «supone una burla al mercado» y envía un mensaje «escalofriante» a los inversores.
Intervención del Gobierno por «interés púbico», pese a la dominancia de BT
La intervención del Ejecutivo se produjo el pasado lunes, cuando Nandy utilizó los poderes que le concede la Ley de Empresas del país para intervenir en la compra de TalkTalk.
El principal argumento esgrimido por la secretaria de Estado fue el interés público general debido a la «infraestructura nacional crítica» que suponen los servicios de TalkTalk para muchos consumidores vulnerables.
El Ejecutivo argumenta que una eventual caída de la compañía podía poner en riesgo servicios esenciales, desde comunicaciones hospitalarias y ambulancias hasta sistemas de teleasistencia para clientes vulnerables.
El problema para Telefónica es que BT no es un comprador cualquiera. A través de Openreach, controla la principal infraestructura fija del Reino Unido, mientras que sus marcas BT, EE y Plusnet compiten en el mercado minorista con TalkTalk.
Además, Openreach era uno de los principales proveedores y acreedores de TalkTalk. Schüler pide por ello a la CMA, la autoridad británica de competencia, que examine hasta qué punto esa posición de BT como proveedor y acreedor influyó en las alternativas disponibles para TalkTalk antes de su venta.
La operación se produce apenas unos días después de que el regulador británico pusiera en duda la gran apuesta de Telefónica en el mercado británico por unos 2.300 millones de euros.
VMO2 critica la diferencia de trato con la compra de Netomnia
La CMA publicó la semana pasada sus conclusiones provisionales sobre la adquisición de Substantial Group —matriz de Netomnia— por parte de Nexfibre, el vehículo de fibra participado por Telefónica, Liberty Global e InfraVia. El regulador considera que la operación podría reducir sustancialmente la competencia en determinadas zonas del mercado mayorista de banda ancha.
El regulador, en una dura valoración poco habitual, plantea como escenario alternativo la compra de Netomnia por CityFibre, que a su juicio habría generado un competidor más fuerte frente a Openreach y frente a la combinación de VMO2 y Nexfibre.
Pese a todo, se trata de un veto provisional que ahora está en periodo de alegaciones. La decisión definitiva que decidirá sobre la primera gran operación de Marc Murtra al frente de Telefónica está prevista para diciembre.
Para VMO2 existe una contradicción en las decisiones que se han tomado en Reino Unido respecto a las dos operaciones. Schuller critica que, mientras el regulador analiza si permitir que una red alternativa como Nexfibre gane escala mediante la compra de Netomnia puede perjudicar la competencia, BT está incorporando a su negocio a TalkTalk y, sobre todo, a PXC, una plataforma mayorista independiente.
VMO2 cuestiona además el calendario, ya que el regulador debe entregar al Gobierno su informe sobre la operación de BT y TalkTalk el 19 de octubre, apenas dos semanas después de la intervención gubernamental.
Schüler compara ese plazo con los ocho meses que lleva bajo análisis la operación de Netomnia y reclama tiempo suficiente para estudiar si realmente no existían otras alternativas para TalkTalk y si la posición de BT como proveedor y acreedor condicionó el proceso.
La petición de la teleco es que exista un proceso abierto y competitivo y que, si finalmente BT puede quedarse con TalkTalk, la operación esté sujeta a condiciones que preserven la competencia tanto en el mercado minorista como en el mayorista.
El choque llega así en un momento especialmente delicado para la estrategia de Telefónica en Reino Unido para ganar escala y poder reconducir la situación de uno de sus cuatro grandes negocios.
Telefónica advierte sobre la salud del mercado de fibra en Reino Unido
«El colapso de TalkTalk no debe verse simplemente como el fracaso de una sola empresa. Es una advertencia sobre la salud y la estructura del mercado de fibra del Reino Unido. La compañía no ha podido mantener su posición en un mercado caracterizado por una intensa presión sobre los márgenes, una economía de redes fragmentada y una escala insuficiente para un competidor alternativo», alerta Schuller.
Desde el grupo consideran que la respuesta adecuada debería ser examinar por qué el mercado ha producido este resultado que otorga al operador dominante una importante base de clientes y una plataforma mayorista.
«Si la consecuencia del fallo del mercado es que los competidores en dificultades son absorbidos por el operador de red dominante, el mercado corre el riesgo de volverse autorreforzante. Una menor competencia conduce a menos vías viables para alcanzar escala, incentivos más débiles para la inversión alternativa y una mayor dependencia del operador dominante» ha indicado.
La filial de Telefónica advierte de que si los operadores alternativos no alcanzan suficiente escala y, cuando atraviesan dificultades financieras, terminan siendo absorbidos por el operador dominante, el mercado puede entrar en un círculo vicioso: menos competencia, menos posibilidades de ganar escala y menos incentivos para invertir en redes alternativas.
