
UGT (Unión General de Trabajadores), ha puesto el foco en el aumento de las agresiones que sufren los trabajadores de Correos en las oficinas y ha trasladado a la compañía una denuncia formal por el repunte de estos episodios. El sindicato advierte de un deterioro de la situación en los puntos de atención al público, donde los empleados se enfrentan cada vez con mayor frecuencia a insultos, amenazas e incluso comportamientos agresivos por parte de algunos clientes.
La organización atribuye este incremento de la tensión a la falta de personal en las oficinas, especialmente a la hora de cubrir los turnos hasta el cierre. Según UGT, la escasez de plantilla obliga a los trabajadores a asumir una mayor carga de trabajo y dificulta la atención a los usuarios.
El sindicato señala además que Correos, gestionada por Pedro Saura, mantiene congelada la contratación de personal desde el año pasado, una situación que, a su juicio, está agravando las condiciones en las oficinas y aumentando la presión sobre los empleados que permanecen en sus puestos.
Asistencia y respaldo jurídico, las peticiones de los trabajadores de Correos
La falta de personal se hace especialmente evidente a partir de las 20.30 horas, cuando buena parte de la plantilla termina su jornada y apenas quedan trabajadores para atender a los clientes que todavía esperan en los mostradores. Según UGT, los empleados que permanecen hasta el cierre lo hacen en muchas ocasiones sin el apoyo ni la protección necesarios ante posibles incidentes.
El sindicato denuncia además situaciones especialmente llamativas, como el apagado automático de la iluminación en algunas oficinas cuando todavía permanecen trabajadores y clientes en el interior. Un escenario que, según UGT, incrementa la sensación de inseguridad y deja a los empleados expuestos ante posibles episodios de violencia.
Ante esta situación, la organización sindical ha reclamado a la dirección de Correos, con Pedro Saura al frente, un paquete de medidas para reforzar la prevención y protección de la plantilla. Entre sus principales demandas figura que ningún trabajador permanezca solo en una oficina hasta el cierre, lo que exigiría garantizar una dotación suficiente de personal y ampliar la jornada de los empleados con contratos a tiempo parcial.
UGT reclama también que Correos proporcione asistencia y respaldo jurídico a los trabajadores que sufran amenazas, insultos, coacciones o agresiones por parte de los usuarios, de forma que los empleados cuenten con el apoyo de la empresa ante este tipo de situaciones.

