
CCOO, UGT, la Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI), CGT, Acción Social de Solidaridad Obrera y Co.Bas han acordado convocar una huelga general de 24 horas el próximo 11 de noviembre en protesta por la situación de la vivienda en España.
La decisión confirma la fecha que habían avanzado este miércoles CCOO y UGT y conforma un frente común con el resto de organizaciones sindicales.
CCOO y UGT anunciaron el pasado lunes su intención de convocar esta huelga general con los salarios dignos y medidas que garanticen el acceso a una vivienda digna entre sus consignas. La decisión llegó después de que el Congreso rechazara el pasado viernes los dos reales decretos-leyes sobre vivienda impulsados por el Gobierno.
Primera huelga general desde 2012
La movilización será, si finalmente se confirma, la primera huelga general convocada conjuntamente por CCOO y UGT desde 2012 y la primera durante los gobiernos de Pedro Sánchez.
La convocatoria ha provocado el rechazo de las organizaciones empresariales. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ha cuestionado que responda a motivos estrictamente laborales y ha planteado incluso dudas sobre su legalidad.
También hay sindicatos que no se sumarán al paro. CSIF ya ha anunciado que no secundará la movilización al considerar que responde a «indicaciones políticas».
Álvarez, por su parte, ha defendido este miércoles que la huelga es «absolutamente constitucional» y ha rechazado las críticas de la patronal.
El secretario general de UGT ha sostenido que el problema de la vivienda también afecta al mercado laboral, especialmente en las zonas con mayores dificultades de acceso, donde algunas empresas tienen problemas para encontrar trabajadores.
El dirigente sindical ha señalado que la movilización pretende poner el foco en el impacto del coste de la vivienda sobre los salarios. A su juicio, las subidas salariales pactadas en convenio pierden parte de su efecto cuando el precio de la vivienda absorbe una parte creciente de los ingresos de los trabajadores.
El sindicato mayoritario de El Corte Inglés marca distancias
Valorian, el sindicato mayoritario de El Corte Inglés, con presencia en Carrefour, Costco o Supercor ha seguido la línea que marcó ayer Fetico, sindicato mayoritario de los grandes almacenes y se suma a la corriente de disidencias dentro del movimiento sindical.
La organización, aunque reconoce la legitimidad de las demandas, no acompañará al resto de sindicatos al entender que se trata de un reclamo de naturaleza social y no laboral, además de rechazar “la confrontación política” que, a su juicio, empapa el movimiento.
El sindicato defiende que la respuesta al problema de la vivienda debe combinar el acceso a un hogar con la protección de los propietarios frente a los impagos, al tiempo que reclama al Gobierno y a las administraciones más construcción y rehabilitación de vivienda, agilizar las licencias y ampliar el parque público y el alquiler asequible.
Valorian también cuestiona el papel de los agentes sociales y reclama que organizaciones independientes como la suya tengan mayor presencia en los foros de negociación sobre salarios, productividad y competitividad.
La organización subraya además su independencia política y señala que el 98% de su financiación procede de las cuotas de sus afiliados.
Aunque defiende el derecho individual de cada trabajador a secundar el paro, Valorian recalca que como organización no acudirá a la convocatoria del 11 de noviembre.
