
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) estrecha la vigilancia a los influencers financieros, cada vez más populares en las redes sociales. Durante la jornada ‘Finfluencers: más allá del like’, organizada por el supervisor bursátil, su presidente, Carlos San Basilio, ha reclamado una mayor responsabilidad a estos creadores de contenido, conocidos como finfluencers, al tiempo que les ha pedido una mayor transparencia y colaboración en la lucha contra el fraude.
«Las malas prácticas en los mercados financieros hacen que los inversores pierdan confianza en el sistema«, ha advertido San Basilio en la inauguración de la jornada, celebrada en un momento en el que las redes sociales han ganado peso como canal de divulgación y promoción de productos de inversión.
Bajo su punta de vista, en un contexto como el actual, es «fundamental» que el inversor minorista confíe en el sistema financiero, y es «tarea de todos», incluidos los influencers, que no tenga miedo a entrar en los mercados de valores.
Formación específica
En esta línea, y preocupados por el impacto de los creadores de contenido financiero, la entidad Autocontrol, que colabora con la CNMV, ha lanzado un Certificado de Capacitación para influencers sobre publicidad financiera.
La iniciativa, que se enmarca en el convenio suscrito con la CNMV para impulsar una publicidad responsable, cuenta con el respaldo de 40 entidades adheridas al Programa de Empresas Colaboradoras de la organización, entre ellas Bit2Me, Revolut, Trade Republic, ING, CaixaBank y Dentsu.
Según se ha anunciado durante la jornada, la formación online aborda las particularidades de la publicidad de productos bancarios, inversiones, criptoactivos, seguros y planes de pensiones. Al mismo tiempo, incluye contenidos sobre cómo detectar señales de alerta relacionadas con chiringuitos financieros y esquemas fraudulentos, las normas que rigen la publicidad financiera y las consecuencias de incumplirlas.
Los creadores que superen la capacitación pasarán a formar parte de un listado público, con el objetivo de que anunciantes, agencias y otras entidades puedan identificar a quienes han completado esta formación.
CNMV, IA y la lucha contra el fraude
Otro de los temas estrellas de la jornada ha sido la lucha contra el fraude. El director de políticas públicas de Meta para España y Portugal, José Luis Zimmermann, ha explicado que la compañía utiliza inteligencia artificial para detectar patrones potencialmente engañosos mediante el análisis de textos, imágenes y otros elementos.
Zimmermann ha defendido la colaboración entre las plataformas, las autoridades y las entidades financieras para hacer frente a estas prácticas como elemento fundamental de la lucha contra el fraude.
Por su parte, la Policía Nacional ha alertado de las estafas de inversión que recurren a la suplantación de personas conocidas y a vídeos manipulados con inteligencia artificial para dar credibilidad a falsas recomendaciones financieras.
En este contexto, los representantes de la CNMV han vuelto a pedir la colaboración de los finfluencers y han subrayado que los creadores de contenido deben cumplir las condiciones legales que correspondan a la actividad que desarrollan.
Entre otros asuntos, los inversores deben comprobar los registros públicos y las advertencias del supervisor antes de entregar su dinero. Las promesas de rentabilidades extraordinarias con poco o ningún riesgo, la presión para invertir rápidamente y la información difícil de verificar son señales que aconsejan extremar la precaución.
Para cerrar la jornada, la vicepresidenta de la CNMV, Paloma Marín, ha insistido en que «una mayor capacidad de influir en las redes sociales debe ir acompañada de una mayor responsabilidad». La protección del inversor, ha afirmado, es una tarea compartida por todos los participantes en este entorno, desde los creadores de contenido hasta las plataformas y las empresas anunciantes.
El mensaje común de la jornada ha sido que las redes sociales pueden contribuir a la educación financiera, pero que esa labor debe ir acompañada de información transparente, responsabilidad por parte de los creadores y una actuación coordinada para prevenir y detectar el fraude.
