
El responsable de Tecnología y Operaciones de Banco Santander, Juan Olaizola, vendió el pasado 30 de octubre acciones de la entidad por valor de más de 600.000 euros, según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) consultados por Economía Digital.
Olaizola se deshizo el pasado viernes de un paquete de 60.000 acciones a un precio de 10,31 euros por título (618.600 euros).
El año pasado por estas fechas, Olaizola vendió un lote de 137.000 acciones del banco, según las comunicaciones registradas en la CNMV. Una desinversión de casi 1,2 millones de euros.
En un año, el directivo ha cobrado más de 1,8 millones de euros con la venta de acciones del grupo.
El ejecutivo del Santander ha llevado a cabo la venta de los títulos de la entidad en uno de los peores momentos de los últimos meses.
El valor en bolsa del grupo presidido por Ana Botín ha caído cerca de un 7% en los últimos cinco días, impactado por el resultado de las elecciones en Brasil y tras la presentación de resultados trimestrales. Santander ha cerrado este martes en 10,23 euros por acción, con un descenso del 1,48%.
Ana Botín compra
Ana Botín adquirió el jueves pasado 300.000 acciones de la entidad por un importe total de 3,1 millones de euros.
Las adquisiciones las realizó a través de la firma patrimonial familiar, Inversora Oquendo, en siete operaciones, a precios comprendidos entre los 10,31 y los 10,44 euros por título, con un precio medio de 10,36 euros por acción.
La sociedad compró cuatro paquetes de 50.000 acciones a precios de 10,31, 10,32, 10,33 y 10,34 euros por título. A estas operaciones se sumaron otras tres adquisiciones: 25.000 acciones a 10,42 euros, 50.000 títulos a 10,43 euros y otros 25.000 a 10,44 euros. Todas las compras se realizaron el 29 de octubre.
Estas compras se interpretan como un respaldo a la confianza en la evolución del banco, cuyos títulos cayeron el miércoles en bolsa un 5,59% tras presentar resultados.
Aunque la entidad elevó un 16% su resultado neto en los nueve primeros meses, hasta los 11.176 millones, impulsado por el negocio minorista y la banca de inversión, los analistas pusieron el foco en que no superó las previsiones en ingresos y en la incertidumbre tras el resultado electoral en Brasil.
