
El sector mundial del aceite de oliva se prepara para una nueva época tras la compra de Deoleo por parte de Dcoop y Acesur por 520 millones de euros.
La operación une a dos de los principales grupos aceiteros del país con el mayor comercializador mundial de aceite de oliva y propietario de marcas como Carbonell, Bertolli, Carapelli, Koipe y Hojiblanca.
La unión de las tres compañías, que todavía está a la espera de recibir las aprobaciones pertinentes de diferentes organismos internacionales, formará un gigante que controlará buena parte del negocio del aceite de oliva a nivel mundial.
La dimensión de los negocios que quedarán bajo el control de los dos compradores supera los 3.350 millones de euros de facturación y los 2.400 trabajadores, si se tienen en cuenta las últimas cifras disponibles de las tres compañías.
El cálculo permite hacerse una idea del músculo empresarial que adquieren los dos grupos andaluces. Dcoop cerró 2025 con una facturación consolidada de 1.421 millones de euros, mientras que Acesur alcanzó los 1.106 millones, según los datos comunicados por sus respectivas compañías.
Deoleo, por su parte, registró unos ingresos de 825,8 millones de euros en el mismo ejercicio. En conjunto, las tres firmas suman cerca de 3.353 millones de euros de negocio.
La compra de Deoleo deja un gigante de 2.400 trabajadores
Más allá de la facturación, la dimensión laboral también da cuenta del tamaño de la alianza. Dcoop cuenta con alrededor de 980 trabajadores, Acesur supera los 800 profesionales y Deoleo tenía 642 empleados al cierre de 2025.
Así, la suma rebasa los 2.400 puestos de trabajo. Las cifras corresponden a las plantillas de los grupos antes de la operación y no implican que todos esos trabajadores vayan a integrarse en una única estructura empresarial.
De hecho, el acuerdo no contempla una fusión de Dcoop y Acesur ni la creación de una sociedad que consolide todos sus negocios. Ambos grupos adquirirán Deoleo Holding a partes iguales, pero tienen previsto repartirse sus activos y marcas para evitar problemas de competencia en los mercados donde coinciden.
Según han comunicado las compañías implicadas en el proceso, el reparto de los activos seguirá un criterio geográfico y de competencia. Acesur se quedará con el negocio de Deoleo en Estados Unidos, que opera principalmente a través de Bertolli, mientras que Dcoop controlará las marcas españolas, entre ellas Carbonell y Hojiblanca.
La distribución busca evitar que la cooperativa malagueña acumule una posición dominante en el mercado estadounidense, donde ya participa al 50% en Pompeian, cuya cuota ronda el 20%, y Bertolli alcanza aproximadamente el 15%.
En España, el movimiento será el inverso: Dcoop asumirá las enseñas nacionales de Deoleo para evitar que Acesur, que ya cuenta con Coosur y La Española y tiene una cuota cercana al 20%, refuerce todavía más su posición frente a Carbonell. El futuro del negocio italiano, incluida la filial Carapelli, todavía está por definir.
Italia, el principal escollo
Italia es, de hecho, el principal problema que tienen que solucionar los compradores. Aparte de las autorizaciones de competencia en España y Estados Unidos, Dcoop y Acesur tienen que conseguir el visto bueno del Gobierno italiano en materia de inversión extranjera.
No será un camino de rosas. El Ejecutivo de Giorgia Meloni dispone de un mecanismo para intervenir en operaciones empresariales que puedan comprometer los intereses estratégicos del país, una ley conocida como ‘Golden Power’ similar al escudo anti-opas español, que podría convertirse en un obstáculo para la operación.
Cuando se complete, la operación devolverá a manos españolas el control de uno de los grandes nombres del aceite de oliva mundial, después de más de una década bajo el dominio de los fondos CVC y Alchemy.
