
Boeing entregó 51 aviones comerciales en agosto, seis menos que en el mismo mes del año anterior y su peor dato mensual en lo que va de 2026. El retroceso se explica principalmente por la caída de las entregas del 787 Dreamliner, un modelo cuya producción se ha ralentizado en los últimos meses.
El fabricante estadounidense entregó solo cuatro unidades del 787 Dreamliner en agosto, frente a las más de diez que había entregado en cada uno de los dos meses anteriores. El desplome de las entregas de este modelo es, en buena parte, el causante del retroceso registrado por Boeing durante el mes.
La mayor parte de los aviones entregados en agosto correspondió al 737, con 42 unidades. El resto de las entregas se completó con aeronaves 777 y 767, destinadas principalmente al transporte de mercancías y al reabastecimiento de combustible.
Boeing mantiene el crecimiento en el acumulado del año
Pese al retroceso de agosto, Boeing mantiene una evolución positiva en el conjunto de 2026. La compañía acumula 418 entregas en los ocho primeros meses del año, un 8% más que las 385 registradas en el mismo periodo de 2025.
La cifra, sin embargo, continúa por debajo de la de su gran rival europeo, Airbus, que hasta agosto ha entregado 475 aeronaves, 57 más que Boeing.
La compañía europea tampoco ha quedado al margen de los problemas de producción. Airbus realizó 57 entregas en agosto, cuatro menos que un año antes, en un contexto marcado por problemas de calidad en la cadena de suministro de sus A330neo, que han ralentizado la producción de este modelo en los últimos meses.
En el apartado comercial, Boeing recibió 15 nuevos pedidos durante agosto, sin registrar cancelaciones. Con estos encargos, el fabricante estadounidense eleva a 498 los pedidos netos acumulados en los ocho primeros meses de 2026.
Así, pese al bache registrado en las entregas de agosto y al freno específico del 787 Dreamliner, Boeing mantiene un ritmo de entregas superior al del año pasado y continúa reduciendo la distancia con Airbus en un mercado en el que ambas compañías siguen afrontando dificultades para aumentar la producción.
