
Adif Alta Velocidad arrancó el año 2026 con un gran deterioro de sus cuentas. El gestor de las vías de alta velocidad registró unas pérdidas de 133 millones de euros en el primer trimestre, un 82% más que los 73,2 millones de números rojos registrados en el mismo periodo del año anterior.
Las cuentas están marcadas por el accidente ferroviario de Adamuz y por el elevado coste de financiar una deuda que supera los 20.600 millones.
El accidente ocurrido el pasado 18 de enero en el municipio cordobés tiene reflejo económico en el balance de Adif AV. La compañía ha constituido una provisión de 18 millones de euros para cubrir los posibles costes derivados del accidente que pudieran quedar fuera de la cobertura de su seguro de responsabilidad civil.
Además, Adif señala en sus estados financieros que considera que la póliza de responsabilidad civil de la que dispone ofrece una cobertura suficiente para afrontar los costes en caso de que finalmente se le atribuyera alguna responsabilidad. No obstante, ha optado por dotar esos 18 millones como medida de prudencia ante las cantidades que podrían no quedar cubiertas.
El accidente implicó a un tren Iryo que cubría el trayecto entre Málaga y Madrid y a un convoy de Renfe que circulaba entre Madrid y Huelva.
La compañía reitera que, en el momento de formular las cuentas, las causas del siniestro continuaban bajo investigación y no habían sido determinadas. Por lo tanto, esta provisión no supone que Adif asuma responsabilidad por lo ocurrido, sino que anticipa el posible impacto económico del procedimiento.
Adif AV presenta menos ingresos y más pérdidas operativas
La evolución de la actividad ordinaria también ha contribuido al incremento de los números rojos. Los ingresos de Adif AV cayeron más de un 20%, hasta 165,1 millones de euros, frente a los 207,3 millones registrados durante los tres primeros meses de 2025.
También cayeron los otros ingresos de explotación, que pasaron de 234,4 millones a 174,2 millones. La caída de la facturación fue superior al ajuste registrado en los gastos y llevó al gestor ferroviario a entrar en pérdidas operativas.
De esta manera, el gestor de las vías de alta velocidad pasó de firmar un beneficio de explotación de 11,9 millones de euros entre enero y marzo de 2025 a contabilizar 40,3 millones de pérdidas de explotación en el mismo periodo de este año.
Los otros gastos de explotación se redujeron un 15,5%, desde 345,8 millones hasta 292,1 millones. Una de las principales rebajas se produjo en la energía de tracción, cuyo coste descendió de 99,8 millones a 73,1 millones de euros.
Por el contrario, el gasto en reparación y mantenimiento de las infraestructuras siguió al alza. Esta partida alcanzó los 123,96 millones de euros, frente a los 120,92 millones del primer trimestre del ejercicio anterior.
Los servicios exteriores también redujeron su coste, desde 315,8 millones hasta 290,1 millones. Dentro de esta partida se incluyen los servicios relacionados con el tráfico y la atención a viajeros, que representaron 21,65 millones, y las actuaciones de inversión realizadas por cuenta de terceros, cuyo coste bajó de 49,43 millones a 29,18 millones.
La factura financiera
A la pérdida generada por la actividad se suma el peso de la deuda. Adif AV soportó 128,2 millones de euros en gastos financieros hasta marzo, frente a los 116,9 millones de un año antes, lo que supone un incremento cercano al 10%.
Prácticamente todo este importe corresponde a los intereses derivados de su financiación ajena, con 127,6 millones de euros.
El resultado financiero negativo terminó de ampliar las pérdidas desde los 40,3 millones del resultado de explotación hasta los 133 millones de pérdidas antes de impuestos, una cifra que coincide con el resultado neto al no registrar la compañía gasto por impuesto de sociedades.
La elevada factura financiera está directamente relacionada con el volumen de deuda que arrastra el gestor de la alta velocidad. A 31 de marzo, Adif AV acumulaba más de 20.600 millones de euros en préstamos y emisiones de bonos, tanto a corto como a largo plazo.
Solo los préstamos a largo plazo concedidos por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) alcanzaban los 11.119 millones de euros, a los que se añadían otros 608,6 millones entre deuda y costes financieros a corto plazo. Las obligaciones y bonos verdes superaban, por su parte, los 8.200 millones.
Fondo de maniobra negativo
Otro de los aspectos negativos de las cuentas de Adif AV es el fondo de maniobra de 753,9 millones de euros, aunque supone una leve mejora respecto a los 765,9 millones negativos registrados al cierre de 2025.
El gestor asegura que dispone de líneas de crédito para atender sus necesidades de liquidez y prevé seguir diversificando sus fuentes de financiación durante este ejercicio, con nuevos préstamos del BEI y emisiones de deuda.
Todo se produce mientras Adif AV mantiene un esfuerzo inversor para ampliar y modernizar la red ferroviaria de alta velocidad. Al cierre del primer trimestre, la compañía tenía 5.161 millones de euros de inversiones futuras comprometidas con terceros, sin IVA incluido.
La cifra representa una caída respecto a los 5.276 millones comprometidos al finalizar 2025, pero muestra el volumen de recursos que el gestor deberá movilizar mientras afronta un escenario de menores ingresos, mayores pérdidas y una deuda que supera ya los 20.600 millones de euros.
