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Un inicio de temporada de Balón de Oro: Lamine brilla para doblegar a los favoritos

La suerte está echada. Suena a tópico, sí, pero es así. El ganador del Balón de Oro no se conocerá hasta que el próximo 26 de octubre sea desvelado en Londres, aunque las votaciones cerraron este pasado lunes. Así que, la realidad es que la suerte está echada. Y Lamine Yamal ha hecho todo lo que estaba en sus botas para que sea su nombre el que esté guardado en el sobre del ganador: una gran temporada con el Barça, pasando por un discreto Mundial en EEUU, Canadá y México al que llegó saliendo de una lesión, y un inicio fulgurante de curso 2026/2027.

El Golden Boy 2024 quiere terminar de hacerse mayor y levantar, dos años después de haber sido considerado el mejor jugador joven del mundo, el Balón de Oro que le reconozca como el mejor futbolista de la actualidad sin rangos de edad de por medio. Por delante de otros candidatos, como Kylian Mbappé, el eterno aspirante, el killer Harry Kane, el capitán de la selección española Rodri Hernández, galardonado hace dos ediciones, y Fabián Ruiz, el que levantó más trofeos.

Los números del ’10′ del Barça reflejan que esta última ha sido su mejor campaña desde su debut profesional: en 45 partidos, ha convertido 24 dianas y repartido 18 asistencias. Pero no solo eso. Lamine ha sido clave para que el equipo blaugrana gane por segundo año consecutivo LaLiga y la Supercopa de España.

En su contra juega que, a manos del Atlético de Madrid, el cuadro catalán cayó eliminado en 'semis' de la Copa del Rey, lo que dejó sin un dominio nacional absoluto a los culés, y en cuartos de la Champions League, que sigue siendo la gran asignatura pendiente en la Ciudad Condal. Y tampoco brilló especialmente en el pasado Mundial que ganó con España —apenas un gol y una asistencia en ocho partidos—, en el que los focos se los llevaron, precisamente, dos de sus principales rivales por el prestigioso premio individual: Rodri y Fabián.

Ese mal sabor de boca se lo ha quitado según el balón ha echado a rodar en el inicio de esta temporada, en el que ha recuperado su mejor versión para catapultar al FC Barcelona, junto a Raphinha, a lo más alto de la tabla en LaLiga, en la que tiene el reto de conseguir algo que nadie ha logrado desde el Barça de Guardiola: ganar tres Ligas consecutivas. Si mantiene el ritmo, va camino de destrozar todos sus registros.

De momento, ya lleva ocho goles y seis asistencias en los ocho partidos que ha jugado este curso con la camiseta blaugrana. Y a eso hay que sumar su presentación con la Roja desde que es campeón del mundo. Porque, en los dos encuentros que ha jugado con España en esta primer parón de selecciones, lleva tres goles y una asistencia: le hizo uno a Inglaterra en Wembley, para abrir la lata en la victoria de la sección y reafirmar su candidatura justo antes de que cerrasen las votaciones, y un doblete de golazos a Croacia en Sevilla, donde le regaló el 1-2 a Pubill.

Sin embargo, lo de Lamine va mucho más allá de las estadísticas. O ese es su principal argumento: su fútbol divierte, su fútbol levanta al público de sus asientos, su fútbol recupera una época que parecía haberse perdido en la época moderna, ese joga bonito que marcó a toda una generación: tiene regate, velocidad y gol, con todavía mucho margen de mejora y con tiempo por delante para alcanzar su plenitud física, además de un carisma y una personalidad que dominan la escena.

Y tampoco se esconde cuando toca hacer campaña. "¿A quién se lo daría yo? Al mejor jugador del mundo. Yo creo, sinceramente, que los mejores del mundo somos dos [Mbappé y él] y este año me lo merecería yo por lo que he ganado", aseguró con Jorge Valdano, cambiando radicalmente su postura al respecto solo unos días después de haber asegurado que no iba a "suplicar nada" para ganar el premio.

"Siendo completamente sincero, no es solo este año cuando he estado a nivel de Balón de Oro, sino desde hace más tiempo. Todo el mundo lo sabe, saben que soy diferencial", dijo hace unos días en la prensa inglesa. Y este martes, después de su exhibición ante Croacia, volvió a postularse: "¿Otra muesca para el Balón de Oro? Otra más", expresó, con guiño a la cámara incluido.

No es utópico que el delantero español sueñe con ganar el Balón de Oro. Con el cierre de las votaciones, se confirmó su tremendo ascenso en las predicciones: en dos semanas, sus posibilidades han aumentado un 111%, hasta el 28,22%, muy cerca del 29,63% con el que lidera Harry Kane, según los datos de Betfair.

Solo queda esperar a la cuenta atrás para ver si Lamine Yamal es el nuevo Balón de Oro y entra —otra vez— en los libros de historia del fútbol mundial como el futbolista más joven en ser reconocido como el mejor jugador del mundo. El 26 de octubre, saldremos de dudas.

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