El entrenador del Real Madrid, Jose Mourinho, declaró que le gustaría oír "yo estoy disponible para morir por el Real Madrid" en la rueda de prensa previa al primer partido oficial de la temporada para el equipo blanco, contra el Espanyol, correspondiente a la segunda jornada de LaLiga.
El portugués hizo referencia a las declaraciones del marfileño Yan Diomande en una reciente entrevista, en la que afirmó estar dispuesto a morir por su entrenador. "Es una expresión, no vamos a seguirla palabra por palabra. Es una expresión que me gusta, pero me gustaría todavía más: 'Yo estoy disponible para morir por mi grupo, por el Real Madrid', pero creo que es lo que quiere decir cuando utiliza mi nombre", explicó.
"Las palabras de Diomande no son diferentes a lo que veo en todos, veo a la gente con una voluntad grande de hacer las cosas bien, un grupo que está unido. No somos el grupo perfecto, porque no existe, no voy a pensar que voy a estar aquí sin tener ningún problema, no voy a ser naif, pero el grupo está fuerte y el mensaje de Diomande se aplica a todos", resumió
El portugués incidió en la idea de compromiso del equipo, empezando por los capitanes: "Yo estoy contento con todos. Pienso que los capitanes me están conociendo. Ellos también tienen la capacidad de observar, analizar, conocer bien. Yo quiero que ellos me conozcan por cómo me observan y cómo me analizan. Están jugando un poquito defensivamente, todavía en este proceso. Los capitanes todavía no han tenido que ser capitanes, en el momento difícil, que llegará, vamos a ver, pero de momento muy bien, buena cooperación. Los jugadores me están ayudando mucho a no tener problemas, el grupo está ayudando mucho a los capitanes a estar en un período de observación y tranquilidad", apuntó.
"Es como si no hubiera pasado nada"
El entrenador del Real Madrid confesó también que, después de ver las interacciones entre Fede Valverde y Aurelien Tchouaméni, quienes tuvieron un altercado en el último tramo de la pasada temporada, "es como si no hubiera pasado nada. Yo, sin saber el problema, miro la llegada de Tchouaméni y cómo se relacionan y no puedes ni imaginar lo que pasó la temporada pasada. Han sido ellos los que me han dicho que no tengo que hablar con ellos, no tener ningún tipo de influencia para traer la paz. Se trata de amistad, cooperación y es como si no hubiera pasado nada", comenzó. "Yo he llegado con mucha información. He estado aquí tres años, tengo mis contactos de base. Yo he llegado a saber muchas cosas, pero he decidido partir de cero, obviamente en una posición privilegiada. Desde el primer día en que llega Tchouaméni, yo estoy atento, y no he sentido ninguna necesidad de hablar, de traer un tema que ha sido difícil para él y para todos, porque he visto la normalidad".
Los momentos de frustración
Mourinho hizo referencia a uno de esos momentos difíciles: "Por primera vez va a llegar mañana un momento de frustración para muchos: primer partido, primera vez que el entrenador tiene que elegir, primera vez que yo voy al banquillo y me siento frustrado. Son momentos que tienen que saber vivir individualmente y como grupo. Cada partido será un momento difícil para mí, espero, porque espero que ellos trabajen como están trabajando. El día que uno se deja comer por la frustración y baja el nivel, decisiones fáciles para mí, yo no quiero decisiones fáciles. Para llegar a final de la temporada y tener algo que celebrar, el equipo tiene que saber pasar momentos de frustración", añadió.
Después de una pretemporada con cuatro amistosos, resueltos con un empate y tres victorias, el equipo blanco da el pistoletazo de salida oficial a la nueva era de Mourinho visitando al Espanyol en el RCDE Stadium (sábado, 22 de agosto, 21.30 horas CEST). "Me gustaría tener una semana más para tener las cosas mejor, obviamente sí, pero estamos ya cansados de amistosos. No es por los amistosos por lo que tenemos amor a esta labor, queremos partidos verdaderos", concluyó
