El decreto sobre alimentación saludable y sostenible en centros públicos y sociosanitarios impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha despertado polvareda dentro del sector del vending.
Los empresarios del sector no solo han trasladado su descontento respecto de la nueva norma, sino que también han advertido que pone en riesgo unos 2.000 puestos de trabajo y 18 millones de euros en cánones en los hospitales.
Impacto sobre el empleo y los ingresos
La advertencia la ha formulado la Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos (Aneda), que ha reclamado que se corrija el real decreto de alimentación saludable. A pesar de que ha asegurado compartir el objetivo de una alimentación más saludable, ha alertado que el texto presenta problemas jurídicos y no tiene en cuenta el impacto que tendrá sobre los autónomos y las pequeñas empresas.
La venta automática en centros públicos genera 60 millones de euros en cánones, que podrían caer hasta los 18 millones de euros si se aplica la normativa de forma estricta
Una clara muestra de ello es el recorte en los ingresos que podrían sufrir las compañías del sector del vending. Según sus cálculos, la venta automática en centros públicos genera en torno a 60 millones de euros anuales en cánones, que podrían caer drásticamente hasta los 18 millones de euros si se aplica la normativa de forma estricta.
Descontento en el sector del ‘vending’
Teniendo en cuenta que la aprobación de la nueva norma podría producirse de forma inminente, el sector del vending ha pedido al Gobierno que no se precipite y mantenga abierto el diálogo para modificar los puntos que afectan a la venta automática.
«Una norma aprobada con prisas y con problemas jurídicos que constan en su propia tramitación no va a mejorar la salud de nadie, va a generar litigios, máquinas vacías y menos servicio para quienes más lo necesitan», ha señalado la organización, que también pide que la alimentación saludable no se implemente con medidas que ignoran la realidad del sector.

En este sentido, ha recordado que en un grueso considerable de los hospitales, residencias y centros públicos, las máquinas expendedoras son el único servicio de alimentación disponible por la noche, los fines de semana o cuando la cafetería está cerrada. Por ello, consideran que ofrece una función complementaria, distinta de la alimentación pautada de pacientes y residentes, que debe ser tenida en cuenta al evaluar la norma.
Inviabilidad económica
Los empresarios del sector del vending han reclamado que las nuevas exigencias puedan cumplirse con el parque de máquinas existente, con su actual distribución de zonas refrigeradas, mecanismos de dispensación y capacidad.
El motivo es que la adaptación de equipos, la modificación de surtidos y el aumento de la frecuencia de reposición podrían suponer inversiones y costes significativos que los autónomos y pequeños operadores, con menor capacidad financiera tienen menos margen para asumir.
A la vez, ha advertido que el hecho de imponer surtidos que no responden a la demanda real puede hacer inviables una gran cantidad de puntos de servicio, pero también provocar máquinas vacías y concursos públicos desiertos.
Problemas jurídicos
La organización también ha trasladado su preocupación por los problemas jurídicos que, a sus ojos, presenta la norma y ha pedido que se modifique para no exponerla a su anulación o dejar centros y operadores en una situación de inseguridad jurídica.
Para ello, ha enviado a varios ministerios una nota técnica con propuestas concretas para resolver las problemáticas existentes sin alterar los objetivos de salud pública que recoge el real decreto. Concretamente, ha hecho referencia a la ampliación a 24 meses del plazo de adaptación frente a los doce meses del articulado.
Por su parte, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha considerado que el real decreto es «la medida más importante» que queda al departamento por aprobar y ha argumentado que «genera fuertes resistencias porque hay ‘lobbys’ que no tienen mucho interés» en que salga adelante.


