Grupo Prisa y Santander representan la cara y la cruz de los valores cotizados españoles impactados por los resultados electorales en Brasil.
La victoria de Lula da Silva previsiblemente insuflará potencial al castigado valor en bolsa de la compañía española de medios y educación, mientras que la derrota de Flávio Bolsonaro podría pesar en la cotización del primer banco español.
El grupo presidido por Ana Botín subió en Bolsa más de un 4% el pasado 5 de octubre, un día después de que se conociera el resultado de la primera vuelta de las elecciones, en las que se impuso Flávio Bolsonaro.
En general, los analistas consideraban que una victoria electoral del candidato ultraderechista impulsaría una mayor disciplina fiscal y relajación monetaria, lo que facilitaría unos tipos de interés más bajos, que permitiría a Santander Brasil mejorar previsiblemente los beneficios sobre el margen de intereses y el coste de riesgo.
Brasil es el país donde Santander cuenta con más empleados, 52.696
Brasil aportó al Santander en torno al 16% del beneficio en 2025, el segundo gran mercado en el que opera la entidad.
El pasado 30 de julio el banco español anunció «la intención» de lanzar una oferta para adquirir las acciones de su filial brasileña que aún no controla, el 10% del capital, en una operación valorada en 1.908 millones de euros.
La operación, aseguró Santander, contribuirá «a aumentar el beneficio por acción en aproximadamente un 0,5% a partir de 2028 y el valor contable tangible por acción en aproximadamente un 0,6% (…)».
Este año el grupo español ha llevado a cabo fichajes relevantes en Brasil, como el del presidente de B3 (la bolsa del país) Gilson Finkelsztain, nuevo consejero delegado, o el del responsable de UBS en Brasil, Daniel Bassan, como director del área de Banca de Inversión y Corporativa.
Brasil es el país donde Santander cuenta con más empleados (52.696, al cierre de 2025), seguido de España (más de 34.000), y México con 28.578. En el primer semestre del año, el banco español registró un beneficio de 1.093 millones en Brasil, un incremento del 9,7%.
Santander cerró el viernes a 11,51 euros por acción, alcanzando un valor de mercado de 167.500 millones de euros, cerca de los máximos históricos logrados en agosto, cuando superó los 13 euros por título; en el último mes registra una caída acumulada cercana al 8%.
Prisa se juega 170 millones en educación
La permanencia de Lula da Silva en la presidencia de Brasil posiblemente sea buena noticia para Prisa, dada la fuerte dependencia que tiene el negocio de la compañía en el país de la venta de libros para la enseñanza pública, y la cercanía exhibida por el grupo con el presidente brasileño, y el rechazo mostrado a Bolsonaro.
El mercado brasileño es en el que Grupo Prisa, a través de su filial Santillana, más ingresos obtiene por venta de libros educativos, más de 170 millones de euros anualmente los últimos años.
Según el último informe financiero anual de la compañía editora de El País, más de 100 millones de euros de los ingresos en Brasil son pagos de la Administración pública, por educación.

Tras la venta de Santillana España -acordada a finales de 2020 al grupo finlandés Samona Corporation, por 465 millones de euros-, el principal mercado por ingresos de la división educativa de Prisa se encuentra en Brasil.
La compañía ha logrado en el país beneficios antes de impuestos de 16,4 millones de euros en 2025 y de 24,6 millones un año antes.
Los medios de la compañía no han ocultado su cercanía a Lula da Silva y el rechazo a Bolsonaro.
«Brasil representa ahora el nuevo campo la batalla de esa ola reaccionaria», publicó como editorial el pasado 5 de octubre el diario El País. «Frente a los avances sociales de las últimas décadas se consolida una forma de entender el poder que promete recortes, mano dura y venganza, y convierte al adversario en enemigo«, añadió.
Por contra, editorializó el diario, Lula da Silva representa «una etapa de prosperidad, reducción de la pobreza, ampliación de derechos y fortalecimiento de políticas públicas que transformaron la vida de millones de brasileños».
En 2008, la Fundación Santillana concedió a Lula da Silva el I Premio Internacional Don Quijote de la Mancha. El pasado mes de enero el presidente brasileño participó como ponente en el foro World in Progress, del grupo Prisa, celebrado en Panamá, inaugurado por el presidente de la compañía española, Joseph Oughourlian.
Prisa cerró el viernes en Bolsa a 2,08 euros por acción, tras caer un 3,26%. El grupo acumula una caída cercana al 45% en el último año con un valor de mercado inferior a los 300 millones de euros.
Telefónica, Mapfre, Iberdrola en Brasil
Telefónica fue la compañía del Ibex, junto con Santander, que más subió en bolsa el pasado 5 de octubre, un día después de la victoria en primera vuelta de Bolsonaro.
Tras las sucesivas desinversiones realizadas por la operadora en los dos últimos años en Latinoamérica, el mercado brasileño es uno de los más importantes para la multinacional española.
El grupo presidido por Marc Murtra opera en Brasil a través de la marca Vivo. En el segundo trimestre generó 2.684 millones de euros de ingresos, un 17,8% más a tipos de cambio corrientes, mientras el ebitda ajustado aumentó un 21,6%, hasta los 1.168 millones.
Mapfre es otro de los grupos españoles con una importante presencia en el país. Brasil aportó 136 millones de euros al beneficio de la aseguradora durante el primer semestre, un 4,3% más. El negocio brasileño representa además alrededor del 17% de los ingresos aseguradores del grupo.
Mapfre también se beneficiaría de una eventual apreciación del real, aunque la relación con los tipos es más compleja que en Santander, como ha explicado Finanzas.com. En concreto, unos intereses elevados penalizan algunos seguros ligados al crédito, pero al mismo tiempo mejoran el resultado financiero de la cartera de inversiones.

Iberdrola es otra de las grandes multinacionales españolas con importantes intereses en Brasil. La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán opera en el país a través de su filial Neoenergía.
La filial brasileña de Iberdrola está presente en 18 estados, en las áreas de distribución, generación, transporte y comercialización, y es la principal eléctrica privada con presencia en la actividad de redes.
Neoenergía dispone de más de 740.000 kilómetros de red eléctrica en el país, que distribuyen más de 80.000 GWh de electricidad que llegan a unos 40 millones de brasileños, informa el grupo español. Además cuenta con 3,4 GW de potencia instalada de energías renovables.
Repsol también considera a Brasil como uno de sus mercados internacionales relevantes.
La compañía ha comenzado este año a producir petróleo en Lapa Suroeste, donde Repsol Sinopec Brasil posee un 25%, mientras desarrolla el proyecto Raia, que debería entrar en funcionamiento en 2028 y aportar entre 40.000 y 50.000 barriles equivalentes diarios.


