La compra de Netomnia se le atraganta a Telefónica y Liberty Global en Reino Unido. El regulador británico (CMA) ha denegado provisionalmente la operación por el riesgo de reducción de la competencia y, de materializarse el bloqueo, dejaría en el aire unos 950 millones de libras (unos 1.117 millones de euros) que su filial tenía previsto utilizar para reducir deuda.
Virgin Media O2 VMO2, participada al 50% por Telefónica y Liberty Global, acumula una deuda neta de unos 22.000 millones de libras (25.800 millones de euros), por lo que los 950 millones equivaldrían al 4,4% del endeudamiento total.
Nexfibre —el vehículo de inversión de Telefónica, Liberty Global e InfraVia para esta operación— acordó en febrero hacerse con Substantial por un valor empresarial de 2.000 millones de libras.
El grupo incluye Netomnia, operador de redes de fibra, y las marcas minoristas YouFibre y Brsk, pero la operación separa el negocio de infraestructura del minorista.
Según el acuerdo, Nexfibre se quedará con los activos de red, mientras que VMO2 compra el negocio minorista por 150 millones de libras. La otra pata de la operación incluye el compromiso de VMO2 a utilizar la red de Nexfibre para sus clientes en 4,6 millones de hogares y, a cambio, recibe alrededor de 1.100 millones de libras en efectivo, además de una participación indirecta del 15% en Nexfibre.
La diferencia entre la cantidad de efectivo que recibirá VMO2 menos la destinada a comprar los clientes y marcas de Substantial, dejan unos 950 millones de libras para desapalancar la compañía.
Se trata de un asunto clave para uno de los negocios core del grupo que preside Marc Murtra. La elevada deuda de la filial británica presiona mes a mes y desde la dirección del grupo ya se han planteado opciones como un ajuste de plantilla similar al anunciado en Alemania o un recorte de dividendo como el llevado a cabo en España.
La competencia, en el centro del problema para Telefónica
Con este escenario, Telefónica y sus socios deberán entregarse a fondo en sus alegaciones para evitar que el regulador británico trunque la que será la primera gran compra de la era Murtra en un contexto de consolidación del sector de las telecomunicaciones.
La CMA ha puesto el foco en el efecto que tendría la compra sobre el mercado mayorista de fibra. Su análisis parte de una pregunta clave: ¿qué habría ocurrido con Netomnia si nexfibre no la hubiera comprado? La respuesta provisional apunta a CityFibre.
El regulador considera que, en ese escenario alternativo, CityFibre habría tenido una posibilidad real de hacerse con el negocio de Netomnia. Eso habría dejado a un operador adicional compitiendo en determinadas zonas con las redes de VMO2/Nexfibre y Openreach, la infraestructura de British Telecom.
Para el regulaor, la compra por Nexfibre eliminaría a un potencial competidor mayorista que, según el regulador, ejerce presión sobre los precios y las condiciones que pagan los operadores de telecomunicaciones por utilizar redes de fibra.
La autoridad británica calcula que, en el escenario en el que CityFibre hubiese comprado Netomnia, alrededor del 32% de la red de VMO2/Nexfibre habría quedado solapada con las redes de CityFibre y Openreach. Con la operación planteada actualmente, ese porcentaje bajaría al 18%.
Desde el vehículo de inversión de Telefónica, Liberty e InfraVía consideran que las conclusiones provisionales de la CMA «no reflejan la realidad comercial y competitiva del mercado británico de fibra».
La compañía sostiene que el análisis del regulador no tiene suficientemente en cuenta la necesidad de acelerar las inversiones en fibra ni de crear un operador capaz de competir a gran escala con Openreach, la principal red fija del país. Recuerda, además, que la operación desbloquearía 3.500 millones de libras más de inversión en el país.
El grupo también recuerda que el propio Gobierno británico ha pedido a la CMA que tenga en cuenta la necesidad de hacer del Reino Unido un destino más atractivo para la inversión internacional.
Advierte así de que frenar la compra «sugeriría que Gran Bretaña está cerrando la puerta a la inversión internacional», al tiempo que reforzaría la posición de Openreach y trasladaría el coste de esa menor competencia a los consumidores.
Plazo de alegaciones
El argumento de Telefónica, Liberty Global e InfraVia sostiene, en definitiva, que la operación permitiría crear una plataforma de fibra alternativa con suficiente escala financiera para competir con Openreach y acelerar las inversiones en redes de nueva generación.
En cualquier caso, las próximas semanas serán clave para el futuro de Telefónica. El informe publicado este viernes es provisional y las partes tienen hasta el 23 de octubre para presentar alegaciones.
Además, tras detectar posibles problemas de competencia, la CMA ha abierto la puerta a estudiar medidas correctoras y plazo legal para la decisión definitiva termina el 15 de diciembre.
Para Telefónica y Liberty Global, el desenlace no afecta únicamente a su estrategia para consolidar el fragmentado mercado británico de fibra, también está en juego una operación financiera que permitiría a VMO2 recibir unos 1.100 millones de libras en efectivo y destinar 950 millones a reducir una deuda neta que ronda los 21.500 millones.


